NACIONAL

Martes 15 de Febrero de 2000

SAN DIEGO-AV. MATTA:
Un Barrio que Se Deteriora y Apaga

Antiguos cités, comercio de bicicletas y algunas "picadas" se encuentran en un sector abandonado a su suerte.
La vida en los cités siempre fue diferente. En el estrecho y a veces oscuro pasaje donde se ubicaban las pequeñas casas, se formaba un mundillo separado del resto de la realidad, donde todos conocían la vida de todos.

El cité surgió a fines del siglo XIX hacia el poniente de Santiago, como una forma de resolver la escasez de viviendas que se registraba en la época, así como para aprovechar de manera eficiente el terreno interior de las manzanas.

Las casas son pareadas, de uno o dos pisos. Por lo general, los primeros propietarios arrendaban los domicilios a familiares que emigraban a Santiago luego que perdían sus trabajos en las salitreras.

Las comadres se juntaban en los lavaderos no sólo a fregar sus ropas, sino también "a pelar" a la vecina antipática.

Pero en la actualidad la situación es diferente. "La gente ya no se mete en la vida privada de nadie, cada uno está preocupado en sus propios asuntos" explica un vecino de un cité.

Estos conjuntos habitacionales se encuentran cerrados con portones eléctricos. Tampoco hay lavaderos en medio del pasaje sino jardines o cemento.

Pero no sólo cités hay en el barrio Avenida Matta-San Diego. También surgieron casas que muestran en sus fachadas tiempos mejores.

Si San Diego se distingue por su comercio, las calles aledañas se singularizan por su carácter residencial. Se trata de barrios antiguos, de casas con techos altos y con una entrada que da en forma directa a la calle.

Todas las casas son parecidas con fachadas contínuas que estructuran las calles, aunque cada una está pintada con un color diferente, las ventanas tienen formas cudradas, rectangulares o de arco, y los barrotes que las protegen poseen diseños creativos.

Algunos vecinos opinan que los jardincillos, las veredas y los frondosos árboles le otorgan un aire pueblerino al sector.

En este sector la gente se conoce desde hace muchos años y la feria o los bares son lugares frecuentes de encuentro, donde se recuerdan viejos tiempos.

El almacén de la esquina todavía vende "los fideos" y la salsa de tomates, el zapatero aún le coloca una suela a los viejos calzados.

El barrio se conserva dentro de un microclima, aunque algunos problemas como la delincuencia no dejan de afectarlos. Por ello es que algunos sectores de este barrio manajan sistemas de seguridad, además de la presencia policial.

En la esquina de Coquimbo con Serrano se encuentra el bar-restaurant Coltauco, una picada que evidencia su carácter popular con las insignias de los tres clubes de fútbol más populares de Chile colgadas en las paredes del local, pero su nostalgia por un pasado mejor con fotografías de actores norteamericanos de los 50 y botellas antiguas vaciadas quizás cuando.

El recinto tiene "incontables años", sus mesas y sillas viejas acentúan esa impresión, así como los parroquianos, que son habituales desde hace tiempo, fieles a la "cañita" y a la cazuela.

En Coquimbo 1068 está La Picada del Pobre. Sus platos principales en la época estival son el Chupe de Guatitas, el pastel de choclo, los tallarines, los porotos granados y la cazuela de ave.

En el sector también se ubican algunos colegios importantes, entre otros, el Francisco Antonio Olea, fundado el 16 de Septiembre de 1896 y que se sitúa en la esquina de Serrano con avenida Matta, el Liceo Municipal Metropolitano ubicado en Ñuble con Chiloé y el Manuel Barros Borgoño, fundado en 1902 y que funciona en San Diego 1547.

En medio de este sector comercial-residencial, se encuentran templos de diversas religiones. La iglesia más hermosa y antigua es la Basílica del Corazón de María, cuya construcción se debió al esfuerzo de los primeros hermanos claretianos que llegaron a Chile de la centuria decimonónica.

La primera piedra de su construcción se colocó en 1876 y su consagración como Casa de Dios se produjo en 1879. Este edificio fue el primero en el mundo que se dedicó al Corazón de la Vírgen.

En su interior se conservan los restos del misionero español Mariano Avellana y fallecido en 1902. Se le recuerda como un sacerdote preocupado por la situación de los pobres y que realizó numerosas obras de caridad.

La parroquia de San Felipe de Jesús se encuentra en la esquina de Chiloé con Victoria junto a la Plazuela Tierra Santa. El recinto fue fundado en 1875.

En el barrio también está presente la Iglesia Metodista Episcopal fundada en 1938 y a un costado se encuentra un colegio que administra el mismo grupo. Y en Arturo Prat con Sargento Aldea se ubica el templo de la Iglesia Evangélica Pentecostal.

Las avenidas principales que recorren este barrio -ubicado entre Nataniel Cox, San Francisco, Ñuble y Diez de Julio- son Matta y San Diego.

En la primera hay vidrierías, ferreterías, fuentes de soda, farmacias y sucursales de bancos. Esta arteria tiene un amplio bandejón central, que sirve de paseo bajo la sombra de vetustos árboles.

Calle San Diego también tuvo un pasado residencial, pero "fue hace mucho", según relata una vecina del sector. Hoy en día sólo hay locales comerciales.

No obstante, la actividad mercantil disminuye cada día más, según varios comerciantes del sector. Por las veredas circula poco público y muchos establecimientos se encuentran con sus puertas cerradas hace tiempo.

Algunos vendedores optimistas creen que la crisis económica está pasando y que los clientes volverán luego que termine el verano.

Pero la mayoría sostiene que la presencia de las grandes tiendas solucionaría en parte sus problemas, "porque traerían gente al sector, mire las calles vacías".

Por San Diego, entre avenida Matta y Diez de Julio, se ubican una serie de locales especializados en venta de bicicletas y sus repuestos. También hay tiendas de artículos electrónicos y computacionales.

Pero en calle San Diego ha funcionado por años el famoso Teatro Caupolicán, hoy Monumental, donde hacía sus presentaciones el famoso circo de Las Aguilas Humanas y se desarrollaban las memorables veladas boxeriles. Durante la época de la Nueva Ola actuaron allí los cantantes y grupos más famosos del momento, como Luis Dimas y Cecilia.

Pero también fue lugar para proclamación de candidatos o arengas políticas, como la realizada por Eduardo Frei Montalva en vísperas del Plebiscito de 1980.

Después de algunos años de abandono, pasó a propiedad del Club Colo-Colo, institución que lo arrienda para espectáculos de todo tipo. Durante este mes se desarrollará un torneo de lucha libre.

El barrio San Diego Avenida Matta se apaga con el transcurso del tiempo. Sus habitantes son personas de edad y los niños escasean, incluso en los otrora populares cités. El comercio decae y por sus calles transitan personas hacia otros sectores de la capital, el centro o Ñuñoa. Sin la ayuda de las autoridades el sector seguirá con su declinación.

Por Alejandro Fuentes




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